Comentarios desactivados

La CHG afirma que hay agua para dos campañas completas de riego

Detalle panorámico de una finca con los aspersores en pleno proceso de riego,

Detalle panorámico de una finca con los aspersores en pleno proceso de riego,

La falta de lluvias ha hecho que este otoño se recuerde como uno de los más secos de las últimas décadas. Desde que se inició el año hidrológico apenas se han producido precipitaciones, algo que, irremediablemente, se ha dejado notar en la producción del campo cordobés, afectando tanto al sector agrícola como al ganadero.

Y es que la situación pluviométrica ha dado un giro radical. Si en noviembre de 2012 los fuertes regímenes de precipitaciones mermaron algunas cosechas, el mismo mes de este año acabó con unas lluvias que se sitúan un 86% por debajo de la media histórica en la cuenca del Guadalquivir.

No obstante, la buena situación de los embalses, al 78% de su capacidad, garantiza el suministro de agua para tres años respecto al abastecimiento de la población y para dos campañas de riego completas, según informó la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG).

Así, desde hace algunas semanas, los agricultores han comenzado a regar aquellos cultivos más afectados por la sequía, con el consecuente aumento de la factura eléctrica y de los costes de producción, tal y como indican desde las distintas organizaciones agrarias.

El sector del olivar ha sido uno de los que más ha notado la ausencia de lluvias. En Córdoba, con 345.000 hectáreas cultivadas, la aceituna luce arrugada, con un color verde-amarillo y apenas sin peso, ya que la sequía y las heladas han propiciado que el fruto se encuentre en muchas zonas aun en envero, con poco rendimiento graso.

Esta situación se traducirá, irremediablemente, en una merma en la producción de aceite y del número de jornales, con lo que la mayoría de los olivicultores vaticinan una situación económica difícil en las zonas productoras.

Los cerealistas, por su parte, confían en que en los próximos días cambie la situación y las ansiadas lluvias permitan el buen enraizamiento de las plantaciones, una vez que ya han terminado de preparar y sembrar el 80% de las 137.000 hectáreas que hay en la provincia. Si continúa sin llover, la producción de cereales corre peligro, y también el sector ganadero, porque aumentaría el precio de las materias primas para la alimentación animal.

La falta de lluvias también ha propiciado que los cítricos presenten un calibre mucho más bajo que en años anteriores y, en plena campaña de las 11.370 hectáreas de la provincia, los productores comprueban como las estimaciones iniciales bajan día a día. Asaja Córdoba sitúa las previsiones más pesimistas en un 25% menos de producción respecto a la campaña anterior de la primera variedad que se cosecha, la navelina, y un predominio de los calibres medios, lo que dificultará su comercialización.

Asimismo, según un informe realizado por las organizaciones agrarias COAG-Andalucía y UPA- Andalucía, la ausencia de precipitaciones ha hecho que el sector ganadero extensivo se enfrente a una ausencia total de alimento en el campo, con lo que surge la necesidad de suplementar esa alimentación de los animales, con el consiguiente aumento de los costes de producción “que castiga a una actividad sometida a una brutal reconversión en los últimos años”.

Aun así, COAG y UPA consideran que aun es pronto para realizar estimaciones de pérdidas, “porque aunque la otoñada se considera totalmente perdida, la evolución de las precipitaciones en las próximas semanas determinará el grado de perjuicio para la actividad ganadera en un futuro inmediato”.

“Actualmente, se está suplementando a los animales en el campo a base de piensos y forrajes, en diferentes proporciones según el modelo de producción y el tipo de ganado”, añaden.

De todas estas estimaciones, se deduce que la falta continuada de lluvias viene a agravar la situación del campo cordobés, castigado por la poca o nula rentabilidad de las explotaciones, y máxime cuando la renta agraria se redujo por segundo año consecutivo, al situarse en 955,4 millones de euros, un 0,9% inferior que en el 2011.

Otro síntoma negativo se desprende de los datos ofrecidos por la Consejería de Agricultura, según los cuales los ingresos de los agricultores cordobeses, descontados los gastos, las amortizaciones y los impuestos, se sitúan entre los más bajos de los últimos diez años.

Archivado en: Agricultura, Agua/Sequía, Desarrollo Rural

Artículos recientes

¡Comparte este artículo!

© 2014 Cordobagraria. Todos los derechos reservados | All rights reserved. XHTML / CSS Valid.
Sitio web desarrollado por Modum