Comentarios desactivados

La administración flexibiliza el movimiento de ganado para frenar la tuberculosis bovina

Una explotación de vacuno en la zona norte de la provincia de Córdoba

Una explotación de vacuno en la zona norte de la provincia de Córdoba

La tuberculosis bovina se ha convertido en los últimos años en un grave problema para los ganaderos cordobeses. Según los últimos datos de la Consejería de Agricultura, la cabaña de la comunidad autónoma más afectada por la enfermedad es la de Córdoba, que supera con creces el 15% de prevalencia (número de explotaciones positivas respecto al total) -el 15% es la actual media andaluza-, mientras que las explotaciones de la región son con diferencia las que acumulan más casos en España. Todo ello en un contexto en el que la lucha contra la tuberculosis bovina, con un programa nacional en vigor para ello, no está teniendo éxito en Andalucía.

Tras unos años en los que parecía que su incidencia parecía menguar, en 2014 acabó afectando a una media del 11,5% de los rebaños, el doble que el año anterior. La última medida tomada por la Administración al respecto es un acuerdo al que han llegado el Gobierno central y la Junta de Andalucía para la flexibilización del movimiento del ganado.

Hay que tener en cuenta que la tuberculosis bovina es una enfermedad infecciosa que no se trasmite al ser humano -de hecho los animales que van al matadero por esta causa pasan a la cadena alimentaria-. No obstante, causa graves daños a los ganaderos e impide el desarrollo de la ganadería, ya que cada vez que se detecta un animal que da positivo en un rebaño o explotación, no sólo se sacrifica sino que también todo el rebaño queda sometido a una especie de bloqueo que impide, por ejemplo, que los terneros -aunque estén sanos- puedan ir a un cebadero normal, sino que deben ser cebados en la explotación o ir a un cebadero especial donde pagan por ellos mucho menos que en los cebaderos normales.

Asaja Córdoba viene denunciando desde hace meses esta situación “crítica” que atraviesan los ganaderos de vacuno en extensivo de la provincia, “que asisten con impotencia al sacrificio sistemático y repetitivo de sus animales, tras los saneamientos que periódicamente llevan a cabo en sus explotaciones, con las pérdidas millonarias que ello conlleva”. Esta organización agraria puso incluso en marcha con el Instituto de Recursos Cinegéticos (IREC) de la Universidad de Castilla-La Mancha un proyecto de investigación para estudiar el origen de los contagios de tuberculosis y las medidas para evitarlos. Y es que, desde hace ya varios años los ganaderos viven con el temor de que en cualquier momento se puedan encontrar con un análisis positivo en su explotación, lo que se traduciría en que sus ganados acabarían bloqueados sin poder llevar terneros a cebaderos ni poder comprar o vender animales. Por eso su demanda es la de saber cómo hay que hacer las cosas para que no enferme el ganado. En este sentido, desde Asaja Córdoba pidieron que se estudiara la posibilidad de elaborar una vacuna “marcada” que “proteja a los animales frente a la infección por micobacterium bovis para poder diferenciar las pruebas diagnósticas del animal que posee anticuerpos vacunales del que tiene infección”. Desde esta organización agraria reclamaron además estudios de bioseguridad de las explotaciones por parte de la Administración.

Tras conocer la medida acordada sobre el movimiento de ganado, el presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, la valoró “positivamente” , destacando que esta medida supone que las explotaciones T2+ de Andalucía podrán vender sus terneros a cebaderos a todo el territorio nacional, mientras que hasta ahora estos movimientos estaban limitados sólo a algunos cebaderos dentro de la comunidad autónoma o excepcionalmente a Castilla-La Mancha.

Fernández de Mesa insistió en que la tuberculosis “está ocasionando muchos problemas en las explotaciones bovinas extensivas, ya que la política sanitaria actual, que viene de la Unión Europea, establece fuertes restricciones a los movimientos en las explotaciones en las que se detecte algún animal positivo a la prueba alérgica de la tuberculina; situación que ocurre con demasiada frecuencia en las explotaciones extensivas en las que las vacas están sueltas y contactan con otras especies silvestres y domésticas que no se someten a estas pruebas”.

Asimismo, detalló que la prevalencia a tuberculosis en explotaciones bovinas en Andalucía en 2015 rondará el 10% de media y en algunas comarcas será superior al 20%, lo que hace que “muchas explotaciones ganaderas estén totalmente inmovilizadas y no puedan vender sus terneros sanos a cebadero con el consiguiente perjuicio económico que ello supone”.

Archivado en: Ganadería

Artículos recientes

¡Comparte este artículo!

© 2014 Cordobagraria. Todos los derechos reservados | All rights reserved. XHTML / CSS Valid.
Sitio web desarrollado por Modum