“Con el fin de las cuotas desconoceremos nuestro nivel de competitividad”

Gabriel Ángel Pizarro 2

Gabriel Ángel Pizarro, responsable del sector lácteo de la Federación Andaluza de Cooperativas Agrarias (FAECA)

Gabriel Ángel Pizarro lleva ya casi tres décadas –toda su vida laboral- trabajando por hacer rentable al sector lácteo en Los Pedroches. Primero desde su cargo como gerente de la Cooperativa Virgen de la Alcantarilla de Belalcázar y más tarde también a nivel regional en FAECA. Hace unos meses encabezaba manifestaciones para denunciar que el sector atravesaba una profunda crisis, situación que “poco ha cambiado” en estos momentos en los que el vacuno de leche vive una encrucijada con, por ejemplo, la desaparición la próxima primavera del régimen de cuotas.

-¿Cómo se afronta desde el sector cooperativista esa desaparición de las cuotas lácteas?

-Con cierta incertidumbre, pues si bien el régimen de cuotas proporcionaba un cierto control de la producción y una regulación del mercado lácteo, también tenía el inconveniente de no poder dar a las explotaciones la dimensión necesaria para hacerlas más rentables y competitivas. Con la finalización de este régimen es cierto que ya no va haber inconveniente en tener unas explotaciones más grandes pero también es cierto que no sabemos dónde estará el nivel de competitividad al no haber un mecanismo que regule la producción. Es por ello que pese a todo los contras que suponía el régimen de cuotas, yo siga siendo partidario del mismo, pues una sobreproducción en España supondría una bajada importante en el precio al ganadero. Si tenemos en cuenta que en España el precio al ganadero está fuertemente ligado al venta de leche líquida y que la caducidad de este producto es baja, es el momento de hacer crecer la industria transformadora de productos lácteos para no depender tanto del brik y de alguna manera poder transformar este producto en otros con un periodo de caducidad más largo para momentos de sobreproducción. Pese a ello el sector debe tener esperanza y entre todos buscar soluciones para cualquier contratiempo que en un futuro próximo pudiera devenir.

-Los precios por debajo de la rentabilidad han supuesto un lastre para al sector. ¿Cómo se encuentran a las puertas de la desaparición de las cuotas? 

-El umbral de lo pagado al ganadero durante lo que va de campaña no es que haya sido un gran precio; después de varios años de pérdidas, realmente la mejora del precio al productor y la bajada de costes de producción son los que han dado un respiro a este sector. De todas formas, Andalucía sigue siendo la comunidad con mejores precios en el mercado español, pero más que los precios, lo que ha conseguido que las explotaciones hayan sido más rentables este año es esa importante bajada en los costes de producción debido en su mayoría la bajada en el precio de la alimentación de los animales. En cuanto al futuro de precios en el sector con respecto a la desaparición de las cuotas mucho me temo que opinar ahí es como mirar en una bola de cristal, pues será la oferta y la demanda mundial la que verdaderamente tendrá en adelante mayor importancia a la hora de tratar este tema.

-Tras un tiempo de sombras, ¿cuáles son actualmente los principales problemas del sector?

-No es fácil ponerle fecha a la recuperación de un sector de esta índole después de un periodo tan largo de crisis, más aún cuando en este periodo has visto cerrar importantes ganaderías. Es más, lo que ha perdido este sector tras ese larguísimo periodo de crisis no es fácil de reconquistar, puesto que no se trata de recuperar lo que es la producción de leche en España, se trata de poder poner al día todas las explotaciones en las que durante este periodo sus inversiones han sido cero. El patrimonio genético ha decrecido, y con esto no quiero decir que no tengamos buenas ganaderías, pero sí hubo un frenazo importante en la inversión en genética de las explotaciones y, sobre todo, en una reposición con más riqueza genética. Y por otra parte, la más importante, tenemos el nivel de endeudamiento de los ganaderos por intentar mantener sus explotaciones en pie durante esta crisis en la que ya muchas no aguantaron y cerraron. Según reflejan las estadísticas, durante estos últimos cuatro años el descenso de explotaciones en España ha sido más agudo que en los últimos diez anteriores. En cuanto a los actuales problemas del sector, el más importante es la posible sobretasa de esta campaña; aun siendo la última del régimen de tasa, pueda ser un gran problema para la próxima temporada. Es posible que superemos la producción asignada por Bruselas en esta última campaña, que empezó el 1 de abril y terminará el 31 de marzo de 2015, ya que lo que sucede siempre en años de crisis para recuperar el sector es que se aumenta la producción -más trabajo y más litros con menos rentabilidad-, y al subir la producción se mantiene el poder adquisitivo.

-En este contexto, ¿cómo afronta el sector lácteo la puesta en marcha de la nueva PAC?

-Es aún algo temprano para poder valorarlo fríamente, pues en mi opinión hasta que no se despejen todas las dudas que conlleva la nueva PAC difícilmente podremos saber el alcance de esta. De todas formas, tiene su parte negativa y es que en realidad mucho me temo que supondrá una pérdida económica respecto al actual modelo. Y además una vez más, desgraciadamente para el sector, no se tiene en cuenta a las comunidades de bienes ni a las sociedades a la hora del cómputo de unidades familiares que puedan coexistir en una misma explotación.

-¿Y el relevo generacional?

-Efectivamente existe un gran problema en este sector, y es el relevo generacional, aunque en los últimos años y debido a la crisis se ha frenado un poco este problema, pero es una seria amenaza siempre presente. Habría que incentivar aún más a los jóvenes ganaderos para que viesen de una forma más atractiva la integración en las explotaciones lácteas de sus familiares más directos,  que viesen un futuro más atractivo y lucrativo para ellos. Desgraciadamente es un sector que implica un sacrificio laboral como ninguno otro, lo que está resultando ser poco seductor.

-Desde la Consejería de Agricultura se lleva insistiendo ya unos años en la necesidad de la unión en grandes cooperativas para acabar con una atomización perjudicial para el sector. ¿Es esta la solución a esos problemas?

-Ciertamente, si sabemos que el mercado de la leche cada día se encuentra más globalizado, también podemos saber que es especialmente sensible a las pequeñas y medianas empresas que nos encontramos en el sector. Tenemos el ejemplo de las grandes fusiones y de las grades cooperativas del norte de Europa, las cuáles con su integración han creado una protección especial de las explotaciones de estos países; y tampoco podemos olvidar que Fonterra es la cooperativa neozelandesa más influyente en el mercado internacional de la leche en polvo y que a nivel mundial tiene su repercusión en el precio al productor. Es por todo ello que para la supervivencia de nuestro sector hemos de alguna manera de buscar la fórmula para protegerlo en nuestro país, y esa fórmula pasa por crear un empresa que pudiera de alguna manera aglutinar la inmensa mayoría de la producción de la leche y no sólo a nivel nacional, pues también debemos pensar en que nos encontramos en un mercado europeo y que en el mismo hay más productores. Ya que, cuanto mayor sea la concentración de la oferta mejor podremos negociar en la demanda.

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