Comentarios desactivados

Agricultura intensifica el control para frenar el ‘ébola’ del olivar

Prueba de control de calidad a una muestra de aceitunas congeladas afectadas por xylella fastidiosa

Prueba de control de calidad a una muestra de aceitunas congeladas afectadas por xylella fastidiosa

“Es una de las bacterias más peligrosas para los vegetales en todo el mundo y provoca una variedad de enfermedades con enorme impacto económico sobre la agricultura”. Así define la Comisión Europea su dossier informativo sobre la xylella fastidiosa, la que también llama “una plaga mortífera que amenaza a millones de olivos”. De hecho, la Comisión Europea anunció hace unos días que destinará siete millones de euros para investigar esta enfermedad y, de momento, la Consejería de Agricultura ha intensificado su protocolo de prevención contra lo que también se ha dado en llamar el ébola del olivar. La Administración autonómica ha diseñado la Estrategia Andaluza de Lucha contra la xylella fastidiosa, “con el objetivo de investigar, prevenir y evitar la llegada a Andalucía de esta enfermedad bacteriana, que ataca cultivos de olivar, cítricos, vid y frutales de hueso”, según reza el protocolo.

El documento definitivo, según la Consejería, “integra medidas de prospección, vigilancia, formación, investigación en caso de que se detecten cultivos dañados, contención y erradicación”. Las tareas de vigilancia se centrarán principalmente en aquellos lugares en los que hay mayor riesgo de aparición de la bacteria, es decir, viveros de producción y comercialización de plantas de olivo, así como en explotaciones de olivar, cítricos y vid, con especial atención a las de menos de dos años de antigüedad y a aquellas en las que se haya utilizado material vegetal procedente de Italia u otros países en los que la xylella está presente. Ante una posible sospecha, la Junta podrá inmovilizar vegetales o productos vegetales o bien limitar sus movimientos hasta la obtención de resultados de análisis en laboratorios. Si se confirma la presencia de la bacteria, se podrán delimitar zonas en las que se aplicarán las medidas de erradicación en un radio de 100 metros. Igualmente, se definirá una zona tapón de vigilancia continua de una anchura mínima de 10 kilómetros alrededor del área infectada. Las labores de investigación, formación y transferencia de resultados corren a cargo del Ifapa e incluyen acciones orientadas a conocer en detalle la bacteria, su biología y sintomatología, los potenciales insectos vectores y las especies sensibles. Toda la información obtenida se pondrá a disposición de agricultores, personal técnico y profesionales de la jardinería y los viveros. La estrategia andaluza contra la xylella fastidiosa también cuenta con el trabajo de un grupo asesor integrado por personal de la Red de Laboratorios de Producción y Sanidad Vegetal de la Junta y del Ifapa, así como por representantes del ámbito universitario y otros centros de investigación.

La xylella fastidiosa es una bacteria que hasta hace unos años sólo se había descrito en el continente americano, donde ha causado grandes daños en cultivos de gran importancia agrícola como vid, ciruelos, naranjos y almendros, de ahí que sea un organismo de cuarentena en la Unión Europea. Recientemente muchos olivos de la zona de Apulia (Italia) han muerto o se están secando por la acción de este organismo, movilizando a un gran número de instituciones y empresas científicas con el objetivo de evitar que la bacteria se propague. Actualmente esta bacteria afecta a más de 10.000 hectáreas y es el mayor riesgo en cuestión de sanidad que afronta el olivar.

Se han descrito más de 200 especies de plantas que pueden ser infectadas por la bacteria y desarrollar síntomas de enfermedad. Del mismo modo se conocen cerca de 40 especies de insectos vectores de este organismo en todo el mundo. Aunque la bacteria sólo se había descrito en el continente americano, recientemente también ha sido identificada en algunos países asiáticos como Irán o Turquía. Igualmente, también se identificó en viñedos de Kosovo hacia 1998. Sin embargo, la zona en la que se detectó fue el área afectada por la guerra de los Balcanes y la presencia de la bacteria no se ha podido constatar con posterioridad. También existen referencias de que haya llegado a Francia, a partir de material vegetal importado desde América, como vides o plantas de café, si bien estas plantas se han interceptado y eliminado a tiempo.

La investigadora Blanca B. Landa, del Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y vinculada al Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario (ceiA3) -en el que está integrado la Universidad de Córdoba-, viajó el pasado año a Italia para conocer de primera mano los efectos de esta bacteria y decidir qué medidas preventivas debían tomarse. Landa señaló que la bacteria ataca el xilema de las plantas, es decir, el tejido vegetal por el que circulan el agua, las sales minerales y otros nutrientes desde las raíces hasta las hojas; como consecuencia la planta deja de transportar estos elementos y los brotes y ramas se secan progresivamente.
“La mejor forma de combatir la acción de esta bacteria es evitar que se introduzca en áreas que están libres de ella, y establecer medidas de cuarentena y aislamiento como las que se aplican en humanos en el caso del ébola”, explica la experta.

Archivado en: Agricultura

Artículos recientes

¡Comparte este artículo!

© 2014 Cordobagraria. Todos los derechos reservados | All rights reserved. XHTML / CSS Valid.
Sitio web desarrollado por Modum